Marc Anthony, Chayanne y Marco Antonio Solís estrenaron el espectáculo compartido Gigant3s en el American Airlines de Miami, el viernes pasado, ante una audiencia de 20 mil personas. La gira llegará al Estadio Centenario sin Solís el 17 de octubre con el nombre Gigante2.
El American Airlines de Miami es un imponente estadio techado en el que se realizan espectáculos y eventos deportivos. Tiene capacidad para 20 mil personas, una amplia plaza de comidas, excelente acústica y todas las comodidades, un modelo de construcción del que Montevideo carece.
A este enorme cilindro ubicado en Biscayne Boulevard asistió una porción representativa de la comunidad latina que allí reside. Marco Antonio Solís durante su espectáculo se encargó de dejarlo en evidencia: saludó en tandas a los colombianos, cubanos, venezolanos, mexicanos, chilenos, ecuatorianos y argentinos presentes. Y siempre obtuvo efusivas respuestas desde la tribuna. Algunas mujeres asistieron con vestidos de fiesta, algo impensado en un concierto de estas características en Uruguay.
El estadio permite ingresar con alimentos y bebidas comprados en el lugar. En la previa el mar de gente se dividía entre las distintas posibilidades gastronómicas que iban desde un simple pancho hasta tacos mexicanos y pasta. También estaban los que se sacaban fotos junto a los pósters de tamaño natural de los artistas que adornaban el hall.
El espectáculo comenzó con Marco Antonio Solís y se extendió por tres horas. El mexicano, que no formará parte de la gira por América Latina debido a problemas en su agenda, cantó acompañado por catorce músicos, tres coristas y cuatro bailarinas. El escenario es imponente: mide 20 metros de ancho por 15 de profundidad, tiene tres niveles, 120 luces móviles y muchos metros cuadrados de Led. En estas mismas condiciones se montará el Estadio Centenario, de cara a la tribuna Olímpica, donde el último en actuar fue Paul McCartney. En Montevideo el aforo será cercano a las 30 mil personas.
Solís ofreció un repertorio romántico de baladas y rancheras -que requirió una sección de violines- con títulos muy conocidos, entre los que destacaron Si no te hubieras ido (recientemente versionado por Maná), Mi eterno amor secreto y O me voy o te vas. Entabló una fluida comunicación con el público jugando a la guerra de los sexos. "Los hombres no diríamos tantas mentiras si ustedes, mujeres, nos hicieran menos preguntas", expresó.
El segundo en ingresar a escena fue Marc Anthony (y también el más celebrado de la noche) interpretando Valió la pena, uno de sus hits imbatibles, que de entrada puso a bailar a las 20 mil personas. Acompañado por 16 músicos de primerísimo nivel, con su fuerte en las secciones rítmica y de vientos, el ex de J. Lo descolló de tal forma que no es gratuito decir que se trata del solista latino más importante del momento. Su lista salsera de clásicos siguió con Yo trato, Hasta ayer, Tu amor me hace bien, A quién quiero mentirle, entre muchos otros, hasta completar una hora de show. Al grito de "¡mi gente!" los espectadores cayeron a sus pies, sin necesidad de bailarines, ni de quitarse la camisa, porque lo suyo es visceral.
Le siguió Chayanne, secundado por seis músicos y ocho bailarines. Su estilo va dirigido a un segmento más adolescente, pero también apela a la memoria de las treintañeras desempolvando canciones de sus primeros discos. El boricua atraviesa varios cambios de vestuario y realiza coreografías elaboradas. En el show están aseguradas Boom boom, Baila baila, Lo dejaría todo, Salomé, Y tú te vas, Si nos quedara poco tiempo, entre muchas otras.
El principal atractivo del recital es la interacción, que sucede poco pero de improviso y de forma efectiva. Por ejemplo, en el American Airlines Arena Marc Anthony y Chayanne conformaron un dúo para la canción Un siglo sin ti, que sólo se vio opacada por una pequeña falla en el micrófono de Anthony. Sobre el final los tres juntos hicieron nuevas versiones de sus respectivos hits Dímelo, Dónde estará mi primavera y Fiesta en América. La monumental puesta en escena acompaña todos los momentos con un gran despliegue a nivel visual, exhibiendo detrás de los artistas videos y proyecciones, cambiando de colores y aportando movimiento. Gigante2 estará centrado en Chayanne y Anthony para su etapa por América Latina y según adelantaron los solistas a El País, en este caso apostarán más a la interacción y quizás hasta se animen al intercambio de algunos títulos. Frente a esta modalidad en sociedad, el público no está más que agradecido.

Todo listo para Montevideo

Las entradas para el concierto que Chayanne y Marc Anthony ofrecerán en Montevideo, se pondrán a la venta la próxima semana en locales de la red Abitab, según informó a El País el productor local. Los precios serán similares a los que se establecieron para la actuación que Anthony realizó en el Estadio Charrúa el 3 marzo: entre $ 900 y $ 4.200.
El despliegue técnico es uno de los puntos fuertes del espectáculo que mantendrá las mismas condiciones en toda su gira por América Latina. La equipación se transporta en siete camiones y los artistas viajan con un séquito de 150 personas.

La gira "Gigante 2" por América Latina comenzará el 26 de septiembre en Guatemala, seguirá el 29 en San José de Costa Rica, el 3 de octubre en Panamá, el 6 en Santiago de Chile, el 8 en Antofagasta, Chile, el 13 en Santa Cruz, Bolivia y el 17 llegará a Montevideo, Uruguay. Luego seguirá por Buenos Aires el 20, Quito el 26 y Guayaquil el 31. En noviembre harán Lima y Venezuela. Y el 2 de diciembre será el cierre en Maracaibo.
Para entonces, Chayanne y Marc Anthony habrán actuado en los estadios más importantes de todo el continente.